Desde luego todos sabemos que hay volcanes activos en nuestro planeta y hemos escuchado además de los espectaculares volcanes mucho más activos de Io. También nos han hablado de los impresionantes edificios volcánicos presentes en la superficie de Marte y los más de 1.000 volcanes que alguna vez hicieron erupción en Venus. Pero, ¿qué sabemos del resto de nuestro Sistema Solar o de fenómenos tan extraños como el criovulcanismo?
El vulcanismo en términos generales puede ser definido como el flujo de materiales fundidos desde el interior de un cuerpo celeste sólido hasta su superficie. Normalmente asociamos estos flujos con roca fundida (lava), pero también existe el criovulcanismo, en el cual lo que sale a la superficie no es lava sino hielo (de agua o de otras sustancias), o una mezcla de hielos a temperaturas muy por debajo del punto de congelación del agua.
He aqui algunos ejemplos de volcanes en el Sistema Solar:

LA LUNA Y MERCURIO:

Ambos cuerpos conservan las huellas de procesos antiguos de vulcanismo ahora inactivos. En la Luna hay regiones de origen volcánico. Igual fenómeno se observa en Mercurio. Es posible que en ambos casos sean el producto de grandes flujos de lava desencadenados por impactos meteoríticos; y en ambos casos la actividad volcánica, cualquiera que fuera su causa, debió desaparecer hace muchos millones de años. Para el caso de Mercurio es posible que haya estado activo durante menos tiempo aunque no hay total claridad en este sentido (Mercury Unveiled). Es interesante anotar que en este planeta se han detectado posibles depósitos piroclásticos en el cráter Homero y un posible volcán en escudo de unos 500 km de diámetro (detectado por radar desde la Tierra).

En la Luna podemos destacar los siguientes hechos:

  1. Se observan extensas llanuras de origen volcánico (basaltos) llamadas "maria" (mares, pues antiguamente se pensaba que lo eran).
  2. Presencia de Rilles (canales o tubos de lava) en diferentes lugares, entre ellos Oceanus Procellarum.
  3. Se detectaron gases volcánicos en casi todos los sitios visitados por las naves Apolo.
  4. La Luna debió estar cubierta por un océano de lava en sus comienzos.
  5. La actividad volcánica debió desaparecer hace unos 3 mil millones de años.

VENUS:

Se han identificado más de 1.000 volcanes. La evidencia geológica apunta a que hace unos 600 - 800 millones de años este planeta debió sufrir un episodio masivo de vulcanismo a nivel global que borró cualquier huella de actividad geológica previa (Venus: Hothouse Planet). Es difícil saber si actualmente está activo. La misión Magellan (Magallanes) que sobrevoló a este planeta por cerca de 5 años no detectó ningún volcán activo y no sabemos si la fase de vulcanismo masivo fué el final de su historia geológica, o si estos episodios se repetirán en el futuro.



En Venus se pueden identificar 4 tipos de volcanes:

  1. Volcanes pequeños (diámetro < 20 km) en escudo, a veces en enjambres (grupos muy numerosos de volcanes).
  2. Volcanes intermedios (diámetro 20 - 100 km). Magmas viscosos. Se conocen con el nombre de panqueques.
  3. Volcanes grandes (diámetro > 100 km) en escudo, similares a los hawaianos.
  4. Coronae: se caracterizan por presentar grandes anillos concéntricos por donde aparentemente hubo flujos de lava.


MARTE:
Entre las características de los volcanes marcianos podemos destacar:
  1. Volcanes gigantescos en escudo (de punto caliente), los cuales son los más altos y grandes de todo el Sistema Solar: Olympus Mons (altura: 21.183 m y 600 km de base), Ascraeus Mons (altura: 18.201 m), Pavonis Mons (altura: 14.122 m), Arsia Mons (altura: 17.404 m), Elysium (altura: 13.289 m), Alba Patera (altura: 6.620 m y 1.600 km de base).
  2. Lavas basálticas muy fluidas, lo cual explica porqué algunos de ellos tienen bases muy extensas (como Alba Patera).
  3. Los grandes volcanes parecen haber estado activos de manera periódica por miles de millones de años.
  4. La última fase de actividad pudo ocurrir hace apenas 2 millones de años.


4 VESTA:
Es posible que este asteroide se haya formado cerca del Sol y que haya tenido algún tipo de actividad interna en su pasado geológico (Dawn to Split Asteroid Differences). Imágenes obtenidas por el telescopio espacial Hubble (Hubble Maps the Asteroid Vesta) revelan que alguna vez pudieron haber flujos de lava desde su interior que cubrieron toda la superficie.

IO:
Esta luna de Júpiter es sin duda el cuerpo más activo del Sistema Solar, debido a que se encuentra en resonancia 1:2:4 con Europa y Ganímedes. Esto significa que por cada vuelta que da Ganímedes alrededor de Júpiter, Europa da 2, e Io 4. Por lo tanto Io es jalonado gravitacionalmente cada 4 vueltas hacia un lado por Júpiter y hacia el lado opuesto por Europa y Ganímedes. Las atracciones gravitatorias en diferentes direcciones ocasionan que se estire unos 100 metros (algo así como una marea de 100 metros de altura) y que su interior sufra un proceso de calentamiento extremo (de manera similar a un clip cuando se retuerce repetidas veces): se han detectado temperaturas cercanas a los 2.0000 C. Esto es lo que se conoce como fuerzas de marea. La consecuencia es un vulcanismo muy activo que le da a esta luna joviana el aspecto de una pizza de champiñones.
Una semana antes del arribo de la misión Voyager a Io en marzo de 1979, un grupo de científicos liderado por Stanton Peale publicó en la revista Science un artículo donde predecían que esta luna debía estar muy activa volcánicamente (Melting of Io by tidal disssipation.Science, 2 March 1979). Esta predicción fue confirmada pocos días después por la ingeniera del JPL (Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA) Linda A. Morabito quien descubrió un volcán activo (Pele) en una de las imágenes. Entre los hallazgos hechos por las misiones Voyager (1979) y Galileo (1996-2003) podemos destacar:

  • Centenares de volcanes activos.
  • Más de 200 calderas mayores de 20 km de diámetro.
  • Altas temperaturas: en Pillan Patera (llamado así por el dios suramericano del fuego y los volcanes) se han detectado temperaturas superiores a los 1.500° K.
  • Erupciones tipo géiser, impulsadas por SO2 supercalentado hasta su punto de ebullición.
  • Prometheus (llamado así por el dios griego del fuego) ha estado activo desde 1979 y se ha desplazado hacia el oeste unos 80 km.